El Génesis
“Hizo, entonces, Maléiwa al sol, la luna y las estrellas para que hubiera luz y claridad. Y fue así que las aguas en su andar conocieron la tierra y se enamoraron de ella. Mostraron su poder con cielo oscurecido, truenos y relámpagos, primero una llovizna y al final se descargaron sobre ella para fecundarla.”
Tomado del libro: Nosotros los Wayuu. Autor: Alfonso Forero
La voz coreográfica de Maléiwa1, se escuchó en el abstracto silencio de la ábside de lo eterno, así el tiempo rumoreo sus pasos de segundos perpetuos y la miniatura astronómica, el átomo de vida, encendió sus ayáua.